[ES] La Muerte Ronda las Calles
08/08/2023
Aún faltaba para el amanecer, quizás unas cuantas calles. La luna y la estrella polar llevaban dos meses cambiando de lugar constantemente. No podíamos distinguir quién se acercaba a quién, o de quién nos alejábamos. ¿Huíamos de la vida, de nosotros mismos o de los fantasmas en cuya existencia nos habíamos convencido? Me alejé del desayuno, por ejemplo, para que no fuera una masacre solitaria. Yo no quise romper ese huevo. Me cansé de llamarlo 'proporción' y seguir adelante. Me cansé de actuar como si correr me reanimara, solo para alejarme. Temí que las muertes lentas en las mesas de copas se desbordaran a las calles. Me dio asco la actitud de 'jugar sobre seguro' y las imitaciones de 'peces de agua dulce'. Quise vomitar, pero sería una lástima por todo lo que había bebido.
[ES] La Partida
09/08/2023
En numerosas ocasiones, yo también quise dejar esta ciudad. Mis fracasos, mis decepciones, mis tristezas; hubo veces, por ejemplo, que no pude mirar ciertos paisajes. A veces mis idas y venidas fueron por una mujer, a veces a causa de un hombre. Evolucionó, no en escapar en el último momento con alguien a quien llamaría "mi ojitos de aceituna," sino en encontrarme en una ciudad de la que no pude marchar ni huir por la persona que ama las aceitunas negras en el desayuno. Cuando creces, cuando lo magnificas en tu mente, quizás suene a cliché, pero cuando no sabes dónde contener el odio que llevas dentro y estás en una lucha contigo mismo, quizás tú también escuches a ese niño. Esta alma agonizó por no amar, pero su fin es el luto. Cuando es demasiado pronto para irse, pero aún no demasiado tarde para quedarse, la esencia misma de esas razones se transforma en lo profundo. Ese dolor profundo luego se convierte en monólogos que tienes con ese niño. En ese lugar de hermosa vista, él se recuesta, y mientras te sientas a su lado, él te retiene en esa ciudad, y tú le hablas de alguien llamado Rifat con tu propia voz; más tarde, quizás él te hable de Lucas. Tu sueño, del que nunca le hablaste a nadie en tu vida, podría hacerse realidad bajo una magnífica luz de luna, quizás tal como les sucedió a Mauricio y Lucio.
[ES] Súplica Abrasadora
12/08/2023
Quemé las palabras. Mi gasolina se acabó esa noche. Fui caminando a casa. Esa noche, como en las noches anteriores, no hicimos el amor. Sentí la sangre fluyendo en tus venas, la tristeza en tus ojos, tus miradas huidizas, pero no pude atraparlas. Agoté mi voz leyendo frases escritas por otros. Mientras huía de mí mismo y no podía ser yo mismo, ¿de qué servía este esfuerzo? Lo perdí. Quise ser amigo de los cuervos. Quise compartir mi camino, quise compartir tu camino. Quizás el inicio de nuestra amistad contemplaría una nuez. Sin embargo, no era más que el delirio de considerarme muy inteligente. Esa noche, no había nada en mí excepto mi boca seca por el mucho tabaco fumado, mi camisa manchada de cerveza de mi mano temblorosa y mi alma hambrienta. Así que no era diferente de otras noches. Junto con mis palabras, yo también me quemé. Como no estaba tan mojado como antes, me incendié rápidamente.
[ES] Molesto
07/01/2024
Estoy harto. De las relaciones que no funcionan, las promesas falsas, sus salidas ostentosas y sus regresos patéticos, sus intentos de vender ideas que no valen un céntimo, sus aires de tres al cuarto, sus actitudes de dueños del mundo, los sabelotodos, y todas las inmoralidades similares…
[ES] Peculiar
-Incluso de niño era así.
-¿Cómo era?
-Así, ya sabes.
-Eso es lo que pregunto, ¿cómo?
-Lo sabes, ¿verdad?
-Hijo, ¿cómo iba a saber yo, tío? ¿Acaso comí mierda de adivino para saberlo? ¡Dime!
-Peculiar.
-¿Cómo?
-Peculiar, así sin más.
-Mira, esto va a durar hasta la mañana.
-¿Qué va a durar, hermano?
-No empieces con tu 'hermano' ahora. Solo cuéntamelo.
-Él, cuando era un bebé, tuvo una enfermedad con fiebre, ¿verdad? Quizás sea por eso, digo yo.
-¿Por qué no vas directo al grano, hombre?
-Digo que…
-Di ya lo que tengas que decir, hombre.
-Hermano, si no me interrumpes, te lo contaré.
-Hombre, ¿soy yo quien te interrumpe o eres tú quien lo cuenta a trompicones? ¡Piensa en eso ahora!
-Eso es grosero, hermano.
-¿Qué grosero, hombre? ¿Que no vayas al grano durante horas no es grosero, pero lo que hago yo sí lo es ahora? ¿Cuándo te volviste tan sensible?
-¡Hermano!
-No empieces con tu 'hermano' ahora, hombre. Si lo explicaras bien, no habría tanta palabrería.
-Hermano, este tipo a veces mira al vacío, se queda en silencio y a veces, de repente, toda su ira sale de golpe y se convierte en un tipo peculiar, ¿sabes? Creo que la razón de esto es esa enfermedad febril.
-¿Vamos a curarlo nosotros, hombre? Déjalo ya. ¿Por qué insistes? ¿Te está haciendo daño?
-Hermano, es que no entiendo. No poder entender y no poder ayudar me molesta. Al fin y al cabo, ¿no somos sus amigos?
-Quizás no lo seamos. Quizás nosotros solo pensamos eso. ¿No podría ser?
-Podría ser, hermano.